El origen de la filosofía

Filósofo meditando (Rembrandt)
La reflexión filosófica es tan antigua como la humanidad. Su base es la tendencia natural del ser racional humano hacia el saber y la reflexión y su necesidad de dotar de sentido a la propia vida.

La filosofía occidental nació en Grecia en el siglo VI a.C. Nació como deseo de sabiduría, como aspiración y esfuerzo intelectual destinado a alcanzar la sabiduría, ese saber global que surge de la experiencia de la vida y se vuelca también en ella con la intención de hacérnosla vivir del mejor modo posible.

A Pitágoras se atribuye la invención del término «filosofía», como ya hemos visto. Es un término que refleja modestia y conciencia de la propia ignorancia, como el «solo sé que no sé nada» socrático. Pero que también apunta hacia el esfuerzo permanente en pos de la verdad. Esfuerzo que, a medida que va dando sus frutos, también nos descubre nuevas ignorancias y nuevas preguntas.

Sócrates y Platón se enfrentaron con los Sofistas que enseñaban sabiduría cobrando por ello y dando por supuesto que ya la poseían. Porque el sofista (del griego «sofós», sabio) se presenta como poseedor de conocimientos, frente al filósofo que los busca. La filosofía está a medio camino entre la sabiduría y la ignorancia. No es ocupación de sabios, que no la necesitan, ni de ignorantes, que ni aman la sabiduría ni desean hacerse sabios (El Banquete, 203e-204b)


Actividad: ¿qué es un sabio? ¿el que lo sabe todo? ¿el que no sabe nada? ¿el que ha estudiado mucho y siempre tiene una respuesta? ¿el que sabe cómo vivir bien y ser feliz? ¿el que da buenos consejos a los demás? ¿el que vive serenamente sin preocuparse de las cosas?

Comentarios

  1. Quizás el mundo tenga una idea un tanto equívoca de la sabiduría, puesto que cuando imaginamos a un hombre sabio tenemos en mente a alguien entrado en años que almacena muchos datos sobre distintos campos en su mente. Que memoriza mapas, hechos históricos y poemas. Pero más que una persona sabia, es una persona estudiosa. Sabio es aquel que, se trate del campo que se trate, es capaz de reflexionar sobre ello y mirarlo desde tantas perspectivas como sea posible. No se trata de memorizar datos y fórmulas, sino de dar respuestas a inquietudes internas. Esa es la verdadera sabiduría. Puede ser mucho más sabio un joven que piensa por sí mismo con total coherencia que un anciano que repite aquello que se le ha enseñado. Pero, ¿puede todo el mundo alcanzar esa sabiduría? Realmente nunca es tarde para aprender a pensar por ti mismo y existen personas que pueden darte pautas para ello, pero la única persona que puede enseñarte a ser sabio eres tú mismo. Todos tenemos acceso a libros que te intentan enseñar cómo ser feliz, pero es imposible que exista una fórmula general para algo tan complejo como la felicidad. Cada individuo aspira a encontrar la propia pero solo el sabio lo hace realmente. El sabio sabe ser feliz a través de los problemas que presenta la vida, pues sabe que es efímera y lo importante es aprovechar el tiempo que posees. Mientras que el ignorante malgasta su tiempo viviendo amargado por problemas vanos, jamás llegando a alcanzar el clímax de su existencia.

    Celia Rodríguez y Fran Sivianes, 1º Bach A.

    ResponderEliminar
  2. El término sabio se atribuye a una persona la cual ha adquirido gran cantidad de conocimientos a través de el estudio constante a lo largo de su vida, lo que hace que responda con facilidad algunas preguntas que una persona corriente no lograría contestar sin buscar antes en diferentes medios de información o reflexionando sobre ella durante un determinado periodo de tiempo. Esto hace que la sabiduría sea una cualidad que se desarrolla con el tiempo, el necesario para que la persona sea capaz de lograr una serie de conocimientos que la distinga del resto de la población.
    José Martín Medina 1ºBach A
    Adrián Fernández Úbeda 1ºBach A

    ResponderEliminar
  3. El sabio, según el texto, es aquel que posee conocimientos adquiridos a lo largo de su vida, esto no significa que pueda llegar a saberlo todo. Él filósofo es aquel que busca los conocimientos, a diferencia del sabio. Nosotros pensamos que el sabio no tiene porque tener siempre una respuesta, ni saber como vivir, sino que es un ser racional para poder dar sentido a sus ideas y con reflexión propia, con un cierto saber para poder opinar con esfuerzo intelectual para poder alcanzar la sabiduría.

    Manuel Fernández Bravo y Patricia Vargas Niño 1ºA (Bachillerato)

    ResponderEliminar
  4. Tras leer este texto sobre el origen de la filosofía deduzco que un sabio es el que aprende a amar el arte de buscar conocimientos y de buscar la sabiduría, esa sabiduría que se adquiere poco a poco y nunca se deja de adquirir.
    Una persona sabia nunca se considerará así debido a que siempre tendrá ese afán de seguir alimentando sus conocimientos y su tan apreciada sabiduría. Al final al cabo, yo, personalmente opino que no es más sabio el que más cosas sabe, sino el que aún quiere seguir aprendiendo y, a través también de su experiencia, alimentando su sabiduría.
    ALEJANDRO CASTILLA DE DIOS. 1º BACHILLERATO A.

    ResponderEliminar
  5. Según la academia de la lengua española, la palabra sabio significa “dicha persona que posee sabiduría”. Un sabio nunca sabrá todo lo que de verdad pretende saber porque nunca está satisfecho con sus conocimientos. Siempre no tiene porque tener el significado de las preguntas porque muchas veces pueden llegar a ser las preguntas mayor que su sabiduría. No todo sabio sabe vivir bien porque vive mas preocupado que cualquier otra persona por su gran sapiencia, así es el ejemplo de “El pensador de Rodin”. Un sabio no tiene que dar buenos consejos a personas específicas sino que el estudia las preocupaciones globales. Un sabio es el ejemplo de la persona que vive siempre preocupada porque vive reflexionando sobre todos los problemas que puede llegar a tener, aquella persona que vive serenamente es toda aquella que no es sabía porque es feliz en la ignorancia y no le preocupa el por qué saber más.
    RAFAEL GODOY Y ALFREDO ROMERO. 1º BACHILLERATO C

    ResponderEliminar
  6. El término sabio se emplea para referir y denominar a aquel individuo que posee sabiduría.
    Por otro lado, la palabra suele emplearse para dar cuenta de aquello que implica sabiduría, como por ejemplo un consejo sabio, un razonamiento sabio, entre otros.
    Y también, por sabio, se llama a todo aquello que se caracteriza por su juicio y prudencia.
    Mientras tanto, la sabiduría, es aquel conocimiento profundo que se adquirirá gracias al estudio y también a la experiencia. Es decir, la sabiduría es una habilidad que podemos desarrollar los seres humanos y que consiste en la aplicación de la inteligencia en la experiencia para así obtener conclusiones que nos permitirán comprender mejor las cosas y entonces determinar cuando algo es bueno, cuando algo no lo es o cuando tal cosa es verdad y tal otra en cambio es una mentira.
    Desde tiempos inmemoriales, la sabiduría es considerada como un valor, una virtud del ser humano que la posee y por tanto es que al sabio se le han sabido rendir homenajes y respetos.

    María José López García 1A

    ResponderEliminar
  7. una persona sabia es aquella que tiene la capacidad de pensar y razonar por sí misma, desde varios puntos de vista, y que no busca la "respuesta correcta", sino que busca su respuesta correcta, o sus varias respuestas correctas. Es una persona que es consciente de que sus ideas y pensamientos no son las verdades absolutas, solo son un punto de vista más, pero también sabe que punto de vista es el más cercano a la realidad, ya que se molesta en obtener información de varias vertientes para así construir su propia visión de las cosas. También podríamos considerar una persona sabia a aquella que a ido adquiriendo, a lo largo de los años, amplios conocimientos sobre varios campos, pero si no tiene la capacidad de razonar de la que he hablado al principio del texto, difícilmente podría considerarla una persona sabia. - 1 Bach C

    ResponderEliminar
  8. El término sabio, muchas veces nos equivoca, puesto que, la mayoría de las personas acudimos a la definición más dada por cada individuo. Pero desde el origen de la filosofía, el término sabio es empleado para referirse a esa persona que posee sabiduría, es decir , aquel individuo que ama todo lo que conoce, aquello que muestra a las personas ideas diferentes. Ser un sabio no implica saber todo, sino reflexionar sobre todo lo que se dice, estudiar pensamientos o causas dadas y que puede llegar a tener una solución propia.
    Un sabio no implica el ser feliz, sino disfrutar reflexionando aun mas de lo que verdaderamente le apasiona. Tiempos atrás, la sabiduría fue dada como una virtud que tienen algunos seres humanos y que gracias a ello, el ser humano desarrolla habilidades en la inteligencia.
    MARIA DEL MAR ARIAS 1ªBACH A

    ResponderEliminar
  9. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  10. Sabio es el que posee conocimientos otorgados al vivir experiencias en su vida y el que se para a pensar sobre estas, empleando la filosofía, para sacar conclusiones acertadas que les ayudaran a lidiar con otras experiencias futuras.
    No tiene que ser alguien que simplemente sepa de muchos temas como marcas de coches, nombre de cantantes, formas de maquillarse, etc. Debe ser alguien que aparte de conocer el mundo que lo rodea debe saber cómo funciona este y puede ser entender ciertas cosas que considera útiles sin obviar lo que considere inútil ya que en un futuro puede parecernos lo contrario, como dice la frase del texto <> eso nos refiere a que cuanto más sepamos sobre algo más preguntas nos crearan las cuales al ser respondidas aumentarán nuestra sabiduría

    ResponderEliminar
  11. Un sabio es aquel que utiliza su aspiración y esfuerzo intelectual para alcanzar la sabiduría.
    El sabio no es ni el que lo sabe todo, ni el que no sabe nada, puesto que cuando nacemos , no tenemos conocimientos y los vamos adquiriendo con los años a base de estudios y competencias académicas . Aún así por muchos conocimientos que vayamos adquiriendo nunca terminaremos de ser lo suficientemente sabios puesto que no podremos responder a todas las cuestiones que se nos planteen.
    Un sabio no tiene por qué ser feliz puesto que tanto reflexionar sobre las cuestiones puede hacer que piense más de la cuenta sobre ellas y dejar de pensar en otras cosas. No siempre tiene que dar buenos consejos , el sabio , porque como cualquier otra persona tiene sus propios pensamientos y opiniones y no siempre debe de estar de acuerdo la otra persona.
    El sabio no puede dejar de preocuparse por las cosas ya que quiere darle sentido a las cuestiones de la vida ,por lo tanto reflexiona y le da muchas más vueltas a los pensamientos que cualquier otro individuo.
    Ana Pérez y Natalia Vaquerizo 1ºBto C

    ResponderEliminar

Publicar un comentario