La filosofía, la religión y la ciencia

Cuando apareció la reflexión filosófica en la Grecia clásica no existía una clara distinción entre las diferentes ramas del saber humano.


El nacimiento de la filosofía trae consigo la ruptura con las cosmovisiones de tipo religioso, con los mitos, que configuraban una manera de entender el mundo natural y social cuya base es imaginativa, poética, antropomórfica, sobrenaturalista, arbitraria, fideísta, revelada (o supuestamente revelada). Del otro lado están la investigación, la razón, la necesidad natural, las causas y los efectos frente a la personificación de los fenómenos. Las relaciones posteriores de la filosofía y la religión han sido complejas, críticas pero también colaborativas, como en el caso la teología o el gnosticismo.

La filosofía nace de nuestra perplejidad ante el mundo y del consiguiente deseo de comprenderlo. Es un saber racional que surge estrechamente vinculado a la ciencia en un contexto en el que las explicaciones religiosas tradicionales (recogidas en los relatos míticos) habían entrado en crisis.



La filosofía comparte con el mito y con la ciencia un mismo afán por explicar la realidad, pero se acerca más al mito al no limitarse a querer aclarar la realidad física material. Pretende dar cuenta de toda la realidad, incluyendo aspectos como la muerte, el mal, la moralidad o el sentido de la vida, cuestiones de las que la ciencia no se ocupa por encontrarse fuera de su radio de acción, de su dominio marcado por los hechos empíricos y comprobables.
Filosofía y religión tienen en común la aspiración de totalidad, la aspiración de ofrecer una respuesta a todos los interrogantes humanos, bien que basada en el dogma de fe, en el caso de la religión, y en el examen crítico racional, en el caso de la filosofía. En efecto, la religión es el ámbito de la creencia, de la fe, de la aceptación del dogma establecido. Su objetivo no es convencer por medio de razones, sino obtener nuestra adhesión a cambio de consuelo. Sin embargo, la filosofía es el ámbito del razonamiento y de la crítica, una crítica que implica cuestionar de entrada la validez de cualquier afirmación.




En filosofía, lo que cuenta son los argumentos, las buenas razones, las ideas bien fundamentadas. Si la religión aspira a sostener la creencia, la filosofía aspira al saber (que es la creencia verdadera y objetiva, justificada racionalmente). Esa aspiración implica transitar por el camino de la duda.

"El sabio es prudente y duda antes de cualquier acción", decía Chuang-Tse. Ciertamente, filosofar es dudar, poner entre paréntesis nuestras certezas y someterlas a crítica, analizarlas a fondo para ver cuál es su fundamento. Hacer filosofía significa acostumbrarse a convivir con la incertidumbre, a ver la duda como una invitación a la reflexión, a desconfiar de las respuestas fáciles y de los tópicos. Lo cual no conduce necesariamente al escepticismo, es decir, a afirmar la imposibilidad del conocimiento y a negar la capacidad humana de alcanzar la verdad. Este escepticismo radical, además de estéril, es contradictorio. El escepticismo moderado, que nos lleva al cuestionamiento de los prejuicios y a la discusión de lo que consideramos conocimiento, es, por el contrario, su inexcusable punto de partida.


Concluyendo, la búsqueda de la verdad, como dice Karl Jaspers, no la posesión de la verdad, esa la esencia de la filosofía. El filósofo, al no considerarse en posesión de la verdad, la busca con insistencia y acaba acercándose a ella. La única exigencia que tienen que cumplir todas las ideas filosóficas es ser racionales (basadas en la razón, no en la fe, o en la imaginación, o en la superstición...), coherentes (no contradictorias) y argumentadas (fundamentadas en argumentos o razonamientos sólidos y pertinentes). Lo más importante es entender que en filosofía nadie tiene la última palabra y que las cuestiones permanecen siempre abiertas, disponibles para ser replanteadas una y otra vez.

Afirma Platón que ni los dioses ni los ignorantes son filósofos (amantes de la sabiduría). Los primeros porque ya son sabios y no desean lo que ya poseen; los segundos, porque, en su ignorancia, creen saber lo que no saben. Los filósofos son intermediarios entre la ignorancia y el saber, están a medio camino entre los sabios y los que carecen de todo conocimiento. Con la duda como acicate hacen de la búsqueda de la sabiduría un ideal de vida. Porque la vida, sin reflexión, como decía Sócrates, no merece la pena ser vivida.


Actividad:
-Pon ejemplos que ilustren la diferencia entre creencia y saber.

Debate:
-¿Puede un filósofo ser creyente? ¿Puede un creyente ser filósofo?

Comentarios

  1. Pon ejemplos que ilustren la diferencia entre creencia y saber.


    Vamos a hablar sobre las diferencias entre creencias y saber poniendo algunos ejemplos que se han encontrado a lo largo de la vida.

    -En primer lugar hablaremos de la biblia , el hecho de que “Dios” existe y que creó al mundo y al ser humano es una creencia, sin embargo sabemos y tenemos información sobre la teoría de la evolución, la cual se sabe que hay una mejor conexión con los humanos que con “Dios”.

    -Otro ejemplo es el que las personas SABEN que tienen que morir, pero no todo el mundo CREE o tiene la CREENCIA de que después de la muerte hay algo más en lo que pueden tener fe.

    Por lo tanto sabemos que la diferencia entre creer y saber es muy grande, de ahí la importancia de apoyar lo que creemos con bases, y así investigar y probar que nos acercamos un poco más a la verdad.


    Andrea Álvarez Ruiz y Carmen Delgado Donaire 1ºC Bachillerato.

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  2. La principal diferencia entre creencia y saber es que la creencia está relacionada con la religión y los mitos, pues es una idea asumida como verdad. Por el contrario, el saber es el conocimiento acerca de una cuestión, problema o disciplina y está relacionada con la filosofía y las ciencias.

    Un claro ejemplo para distinguir ambos términos sería la idea de Dios. Una persona creyente asume la existencia de Dios, sin cuestionárselo, a diferencia de un filósofo o científico que se plantea cuestiones y busca argumentos, razones, datos empíricos, etc, para intentar demostrarlo y de esta manera, buscar la verdad.

    Por este motivo, considero que un filósofo no puede ser creyente ni por el contrario, un creyente puede ser filósofo, porque el creyente asume el dogma religioso, tiene fe. Pero la filosofía no se basa en la fe, sino que duda de todo,se cuestiona las cosas y las reflexiona.

    María Villarreal Palomo
    1ºA Bachillerato.

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  3. DIFERENCIAS ENTRE SABER Y CEER
    Saber es tener conocimientos o información en profundidad de algo y creer es considerar un hecho, sin llegar a tener una certeza absoluta de ello. Cuando asociamos estos términos tendemos a relacionar creencia con religión y mitos (no demostrados) y saber generalmente con lo científico, pero la religión y la mitología se basan en estas últimas para sustentarse. La mitología y la religión se crearon en torno al miedo, lo inexplicable y la necesidad de darle un sentido, al igual que la ciencia y la filosofía la diferencia es que una está mejor argumentadas que otras. De hecho los propios científicos tienen diversas teorías sobre una misma cosa y, al fin y al cabo, estas serán rebatidas puesto que la ciencia trata temas subjetivos.
    Si bien podemos comprobar las cosas por experiencia propia realmente creo que nunca conocemos algo en profundidad ni siquiera lo inventado por nosotros, al fin y al cabo mañana puede aparecer una teoría sobre porque realmente las partículas funcionan para crear sólidos, o puede que llegue el día del juicio final o puede que todos seamos miles máquinas con obsolescencia programada que trabajen para una raza superior de la cual no somos conscientes.
    Lo que quiero decir es que no existe la sabiduría (conjunto de conocimientos amplios y profundos que se adquieren mediante el estudio o la experiencia) y si existe es inalcanzable para el ser humano puesto que estamos limitados a no tener nunca una certeza absoluta de los hechos.
    El único atisbo que tenemos de la sabiduría es la creencia ya sean científicas como religiosas o mitológicas, como se cita en el texto, “Afirma Platón que ni los dioses ni los ignorantes son filósofos” a lo que respondo ¿PUEDE UN FILÓSIOFO SER CREYENTE?¿Y AL REVÉS?
    Si decimos que todos somos filósofos también decimos que todos somos creyentes puesto que todas las respuestas generadas por el ser humano han sido bajo la creencia de que estas son ciertas ,la filosofía se fundamenta en las reflexiones sobre la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas. La propia ciencia surgió bajo la creencia de que la religión era fantasía y de que el hombre y el universo debían tener otra explicación lógica (razonamiento en el que las ideas o la sucesión de los hechos se manifiestan o se desarrollan de forma coherente y sin que haya contradicciones entre ellas).
    En definitiva vivimos en torno a la subjetividad, realmente en lo único que nos hemos puesto de acuerdo es en generalidades como que el cielo es azul o que una piedra es relativamente resistente pero a la hora de profundizar es cuando nos adentramos en la complejidad y allí nace la subjetividad. Puede que algún día lleguemos a saber con exactitud algo pero hasta entonces no creo ni en la sabiduría ni en el saber, al fin y al cabo no me gustan las ideas que pretenden ser irrebatibles.
    ÁLVARO PASTOR GARCÍA 1BACH C


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  4. El ejemplo mas sencillo para diferenciar las dos vertientes es la teoría de como empezó todo ,la creencia lo atribuye a la creación de un ente omnisciente ,el "porque si " que les excusa de buscar una respuesta mejor ,mientras ,el saber plantea una teoría dispuesta a cambiar si de la mano del progreso viene una teoría mejor . Esa es la gran diferencia entre creencia y saber.
    En cuanto a la segunda parte del ejercicio ,creo que un filosofo puede ser creyente,pero no de la manera que todos piensan ,el filosofo emprenderá la búsqueda de un dios propio del cual puede que sea único interprete . El creyente filosofo puede usar la filosofía para interpretar mejor el mensaje de su dios .

    -Manuel Guillén Riego 1BachC

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