El caso Phineas Gage


Phineas Gage en un daguerrotipo de la época, posando con la barra que le atravesó

La razón por si sola no puede explicar la gran complejidad de la vida humana. Es necesario añadir un elemento nuevo que la matiza y complementa: la afectividad.

Mucho antes de que seamos capaces de razonar, nuestra relación con el mundo que nos rodea es puramente afectiva: nos acercamos o alejamos de las cosas en función de si nos resultan placenteras o dolorosas. A medida que vamos creciendo se van desarrollando nuestras capacidades cognitivas y vamos adquiriendo el uso de razón, pero toda nuestra vida psíquica está impregnada de afectividad. No nos limitamos a analizar objetivamente los datos que nos llegan: todo lo que percibimos está condicionado por nuestro estado de ánimo.

El neurofisiólogo Antonio Damasio, médico y neurólogo de origen portugués (junto con su esposa Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 2005), explica, en su obra El error Descartes, el caso de un trabajador de los ferrocarriles norteamericanos que sobrevivió a un terrible accidente en el que una barra de hierro le atravesó el cráneo. De resultas del mismo no murió, ni perdió las capacidades racionales (lenguaje, inteligencia), pero sí vio perturbadas sus capacidades afectivas y la toma de decisiones sensatas.

Investiga sobre el caso en Internet y expón tu punto de vista y tus conclusiones.

Comentarios

  1. Se ha demostrado que algunas modificaciones en el cerebro, (como el caso de Phineas Gage) pueden llegar a cambiar los fundamentos o el modo de conducta habitual de una persona. En mi opinión antes de leer esta historia, no llegaría a pensar que la personalidad de una persona dependiese de la actividad cerebral completamente. A pesar de esto también creo que la educación y los valores que se forman en una persona desde que nace, no están controlados por el cerebro y que si a lo largo de su vida aparecen situaciones diferentes a las que se dan, la persona sería diferente a la que es.
    José Martín Medina 1ºBach A

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  2. Quizás este sea uno de los casos más sorprendentes de la medicina. Alguien que, tras atravesarse el cráneo con una lanza, no pierde ninguna de sus facultades razonadas. Sin embargo, su afectividad se desvanece tras el accidente. ¿realmente es esta esencial? La importancia de los sentimientos se demuestra tras la pérdida de todos los trabajos y relaciones familiares del afectado.

    Y es que desde que nacemos, nos guiamos por la sensibilidad. Lloramos cuando algo nos incordia, no nos aproximamos a lo que no nos gusta. Establecemos relaciones con nuestro alrededor, y a medida que avanzan los años, vamos adquiriendo razonamiento. Sin embargo, los sentimientos siempre jugarán un papel importante.

    En todas los ámbitos de la vida son necesarios. La empatía, el respeto, el compañerismo. Nadie, por muchos conocimientos racionales que posea, podrá mantener una relación armoniosa, pues no le aportará importancia a la cortesía, al trato.

    A modo de conclusión, es un caso realmente fascinante. Gracias a él, se demuestra que a pesar de que sigue manteniendo capacidades como el lenguaje, su vida se ve sumida en una continúa discusión con todo lo que le rodea. Por lo que, se establece una relación entre sensibilidad y paz con el entorno.

    IRENE ORDÓÑEZ GALINDO Y CLARA VALIDIEZ VÁZQUEZ 1A

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  3. Phineas Gage fue un hombre capaz de sobrevivir a que una barra de hierro le atravesara el cráneo, en cambio, tras el accidente ya no era el mismo, y no por sus capacidades racionales e intelectuales.

    A pesar de perder un ojo tras el contratiempo, perdió el trabajo y la relación con muchas personas de su entorno habitual. Esto se debe a una pérdida de su cerebro a causa de la barra de hierro, la cual le facilitaba la habilidad de ser sociable y relacionarse con las personas. Hablaba con palabras malsonantes, así como en un tono inadecuado y desagradable.

    ¿Qué conclusión podemos sacar de este caso? La personalidad de una persona viene afectada desde que nacemos hasta que morimos, o en este caso , hasta que perdemos una parte del cerebro que afecta a esta. La personalidad está condicionada por una serie de factores que nos hacen ser de una manera u otra, pero por modificaciones físicas podemos cambiar drásticamente nuestra manera de comportarnos.
    PABLO VERGARA CHACÓN. 1ºBACHILLERATO A

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  4. Desde el punto de vista medico era un milagro porque Phineas sobrevivió al impacto de una barra de hierro en el cráneo la cual atravesando el cerebro y además podía hablar y caminar demostrándolo cuando el entro solo al medico y le habló a el , y encima estuvo consciente todo el tiempo.
    Desde el punto de vista neurocientifico era un gran hallazgo porque cuando después del accidente su personalidad cambió resto demostraba que el lóbulo frontal tenia relación con el comportamiento y personalidad humana ya que antes se pensaba que solo era materia inerte

    Álvaro Pérez Salas y Javier Lacalle Pérez

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  5. Comentario realizado por: Claudia Gómez y Lucía Marcelo.

    Investiga sobre el caso Phineas Gage en Internet y expón tu punto de vista y tus conclusiones:

    En el mes de septiembre de 1848, la vida de un joven capataz de la línea de ferrocarriles dio un vuelco a partir de un terrible accidente laboral.
    En ese momento, su trabajo consistía en volar rocas con explosivos para permitir así el paso de las vías de tren, y necesitaba para ello colocar pólvora y arena en un agujero perforado en la piedra.
    Lamentablemente, un error en el procedimiento hizo que, cuando este obrero intentaba compactar la pólvora colocada en la cavidad utilizando una barra de metal, saltase una chispa. La explosión de la mezcla se produjo a escasos centímetros de la cara del joven y, como resultado, la barra de metal de un metro de longitud y unos tres centímetros de diámetro le atravesó el cráneo antes de aterrizar a más de veinte metros de donde se encontraba inicialmente.
    Phineas Gage no sólo sobrevivió a esta experiencia, sino que fue capaz de recobrar la mayor parte de sus habilidades mentales y pasó a la historia como uno de los casos más estudiados en los campos de la psicología, la medicina y las neurociencias.
    Cuando Gage volvió a trabajar en la obra, el obrero mesurado y cordial que todos conocían había desaparecido para dar paso a una persona con mal genio, fácil de irritar.

    Dejó de trabajar para la obra y, pocos meses después, Phineas Gage pasó a trabajar en el museo Barnum exhibiéndose junto a la barra de metal que le había atravesado la cabeza. En los años posteriores estuvo viviendo en Chile, donde trabajó como conductor de carruajes de caballos, hasta que regresó a los Estados Unidos sintiéndose deteriorado y algo enfermo. Allí le ocurrieron los primeros ataques epilépticos, que lo acompañarían hasta su muerte en 1860.

    Nos parece increíble que una persona que le ha atravesado una barra de hierro haya sobrevivió y haya podido volver a hacer una vida normal sin aparentes daños físicos.
    Sin embargo, la barra sí que causo daños cerebrales, pues aquel hombre que todos conocían ya no era el mismo ya que su forma de ser cambió completamente.

    Debido al golpe presentó unas alteraciones conductuales, se pueden presentar tras una lesión cerebral haciendo que el paciente sea: irritable ante pequeñas cosas, mostrar impaciencia, ser oposicionista, presentar poca tolerancia a la frustración, enfadándose mucho cuando las cosas no le salen bien y tener cambios repentinos de humor. Todas estas manifestaciones denotan que existen dificultades para controlar las emociones y la conducta, y a esto es a lo que llamamos labilidad emocional.
    Esto nos da a entender que el cerebro tiene gran importancia en nuestra forma de ser y actuar y cualquier alteración influye en nuestra forma de ser.

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  6. En 1848, un accidente convirtió a Phineas Gageen en protagonista de uno de los casos más importantes en el estudio de la influencia del cerebro en las emociones. El 13 de septiembre, este joven de 25 años se encontraba trabajando como capataz de obra en la construcción de una nueva vía de ferrocarril en Cavendish ( EEUU ) cuando una barra de metal le atravesó el cerebro, cambiando su vida para siempre. Ese día, la cuadrilla de Gage tenía que realizar pequeñas voladuras controladas con dinamita y, para ello, seguían siempre el mismo procedimiento : perforaban la roca, introducían dinamita y echaban un poco de arena antes de aplastar el explosivo con una barra de hierro. Sin embargo, esta vez, un Gage distraído olvidó añadir la arena, de tal forma que una chispa hizo estallar el explosivo. Milagrosamente, Phineas Gage no murió en el acto y pudo ser trasladado al pueblo más cercano en una carretilla tirada por mulas, donde le contó al médico con sus propias palabras lo que había sucedido. Los médicos consiguieron cerrarle las heridas y, poco más de dos meses después, Gage ya estaba totalmente recuperado. Poco a poco todos sus conocidos se dieron cuenta de que Phineas ya no era el mismo.
    Se había recuperado físicamente y hablaba con normalidad, pero no se comportaba de la misma manera. Antes del accidente, era considerado un hombre responsable, equilibrado, sensato, prudente, eficiente y capaz. Sin embargo, algo cambió después de que la barra le atravesara el cerebro. Se había vuelto un hombre brusco, impaciente, inestable, caprichoso e incluso le faltaba el respeto a sus compañeros: había cambiado su personalidad. Por ello, no fue readmitido en su empresa y no le quedó más remedio que buscarse la vida en diversos trabajos en los que no duró mucho tiempo.

    Nuestra opinión es:

    La ciencia puede ayudar en unos aspectos al ser humano pero en otros casos puede perjudicarle por ejemplo en el caso de Phineas le hace sobrevivir pero le altera su forma de ser. Por esto la ciencia no es tan buena ni nos resuelve todos los problemas que tenemos en nuestra vida.

    María Morales y Marta Muñoz 1ºBACH C

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  7. No tengo muy claro que esto sea algo extraño humanamente hablando ¿a que nivel puede cambiar una persona tras un trauma?

    Aunque carezco de conocimientos neurocientíficos y no desmiento que la agresión física al cerebro pueda cambiar a un ser humano, realmente dudo de que esto tenga algo que ver con las capacidades afectivas.

    El afecto es una interacción entre dos o más organismos. Si décimos que afectó a las capacidades correspondientes debemos tener en cuenta el cambio constante al que es sometido, puesto que este puede almacenarse y trasladarse. Al fin y al cabo estas son acciones que derivan en un esfuerzo.

    Podemos suponer que fue el daño físico lo que modeló una nueva personalidad. Pero en lo que a mi respecta considero que este cambio surge de una perspectiva a nivel social. Cuando dicen "Gage ya no era Gage" tal vez no se dieron cuenta de que ese supuesto"antiguo Gage" era un estereotipo del amable, educado y normal desde el punto de vista en 1948, época en la que prácticamente acaba de terminar la primera revolución industrial (1940) y con la que la prensa en masa estaba en pleno auge.

    Lo que quiero decir es que estar cerca de la muerte o sufrir un trauma serio, como es evidente, cambia tu perspectiva. Como he dicho antes el afecto requiere un esfuerzo tal vez se cansó de caer bien a la gente o pelotear a los jefes que (según tengo entendido) su comportamiento pasó de la responsabilidad y trato más elogiable a la oscura irreverencia, tal vez la gente empezó a fijarse mas a fondo en sus gestos o en sus acciones, tal vez se considerase un Dios inmortal.
    Al fin y al cabo ni Wikipedia lo trata como un ser humano sólo hay dos fechas la de su muerte y la del accidente a nadie le interesa la de nacimiento o su vida privada.
    Quieras que no, ser famoso por un despiste que te perjudico en gran medida no debe ser agradable y mas cuando tuvo que exponerse tras su despido cual animal de circo, es una situación bastante peculiar socialmente que se vio enormemente alterada por cambios moderadamente poco convencionales.

    La marginación es situación de aislamiento en que se encuentra una persona respecto al grupo o colectividad a la que pertenece, lo que normalmente le resulta perjudicial.

    El mundo está lleno de  Marginados, subvalorados, e incomprendidos; hasta Jesús fue un incomprendido, dejando claro que ni siendo hijo de Dios estas exento de toparte con la estupidez humana. Tampoco es la historia más documentada y completa del mundo, tal y como la presentan, la relaciono con el caso de Joseph Merrick (el hombre elefante).
    En una sociedad, normalmente se adoptan conceptos y formas de comportamiento tomados de conductas que se repiten en numerosos integrantes de la sociedad, asignándoles un carácter de normalidad para construir una conducta repetitiva en la mayoría mediante la construcción de prejuicios que afectan, irónicamente, a todos por igual.

    No pretendo destruir estos prejuicios porque en cierto modo también es una defensa necesaria; si vez a alguien con un cuchillo que corre hacía mí, no seré yo quien se quede quieto esperando, pero esto carece de relevancia si se niega el avance ,al que simplemente, no sólo nada sino que directamente vive contra corriente.

    ÁLVARO PASTOR GARCÍA 1BACH C

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  8. “El hombre debería saber que el cerebro y solo de el proceden la alegría, el gozo, las tribulaciones , el sufrimiento y los cambios del humor. Y el mismo órgano es la causa de las locuras y los delirios, de los miedos que le asaltan de día y de noche.” [Hipócrates]
    Con esta frase podríamos explicar todo lo sucedido con el siguiente individuo. Nació siendo una persona normal y corriente, siguió madurando hasta que formo su personalidad.
    Era una persona seria y responsable por lo que adquirió su trabajo. En el accidente del palo la vara le atravesó el lóbulo frontal de su cerebro por lo que perdió su capacidad tan expléndida que tenia de la responsabilidad.
    Eso nos podría haber pasado a cualquiera, si se daña una parte del cerebro no vital el ser humano sigue viviendo. Esto se parece al caso de los drogadictos que cuando la adicción llega a un sitio que no se puede curar, a la persona se le extirpa el centro del placer del cerebro.
    Jaime Mármol y Geroge Sadouski

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  9. Información de internet


    En el mes de septiembre de 1848, la vida de un joven capataz de la línea de ferrocarriles dio un vuelco a partir de un terrible accidente laboral.

    En ese momento, su trabajo consistía en volar rocas con explosivos para permitir así el paso de las vías de tren, y necesitaba para ello colocar pólvora y arena en un agujero perforado en la piedra.


    Lamentablemente, un error en el procedimiento hizo que, cuando este obrero intentaba compactar la pólvora colocada en la cavidad utilizando una barra de metal, saltase una chispa.


    La explosión de la mezcla se produjo a escasos centímetros de la cara del joven y, como resultado, la barra de metal de un metro de longitud y unos tres centímetros de diámetro le atravesó el cráneo antes de aterrizar a más de veinte metros de donde se encontraba inicialmente.


    Phineas Gage, pues este era el nombre del obrero, recobró la consciencia unos minutos más tarde con un agujero que trazaba una diagonal desde una de sus mejillas hasta la parte superior de la cabeza, justo encima de la frente. Gran parte de sus lóbulos frontales del cerebro habían dejado de existir como tales. Sin embargo, Phineas Gage no sólo sobrevivió a esta experiencia, sino que fue capaz de recobrar la mayor parte de sus habilidades mentales y pasó a la historia como uno de los casos más estudiados en los campos de la psicología, la medicina y las neurociencias.


    Casi todo lo que sabemos sobre Phineas Gage es lo que dejó documentado sobre él el doctor Harlow, el médico que lo trató.


    Este sanitario quedó fuertemente impresionado por el hecho de que Gage estuviese consciente y fuese capaz de hablar en el momento en el que entró en su consulta, pero más le extrañó que su paciente se recuperase a los pocos meses de haber llegado, tras haber pasado una etapa de fiebres y delirios.


    De este modo, tras escasas 10 semanas las funciones del cerebro de Gage parecían haberse recuperado casi automáticamente, como si los tejidos celulares del cerebro hubiesen sabido reorganizarse para compensar la ausencia de varios centímetros cúbicos de lóbulo frontal.


    Sin embargo, al doctor Harlow le llamó la atención otra cosa: aunque objetivamente el capataz no parecía tener déficits intelectuales ni de movimiento significativos, su personalidad parecía haber cambiado a raíz del accidente. Phineas Gage ya no era exactamente el mismo


    Opinión personal:


    Creo que la personalidad de cada uno puede verse afectada por lo más mínimo (en este caso por una vara de metal de un metro incrustada en el cerebro) y por tanto llego a la conclusión de que nuestra personalidad viene definida desde que nacemos ya que al estar con nosotros desde que nacemos se puede ir modificando


    Otra conclusión que saco de esto es que la ciencia y la medicina efectivamente pueden salvar vidas (haciendo un buen uso de ellas) y por tanto creo que los conocimientos que tenemos actualmente deben de seguir en aumento ya que si en la época de Phineas consiguieron salvarlo con sus recursos, con los que tenemos hoy en día podría hasta haber seguido con su personalidad (creo, ya que no entiendo mucho de medicina).


    JESÚS ARTIGUEZ RODRIGUEZ 1ºBACH A

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  10. Desde Platón y Aristóteles y a lo largo de los siglos, los afectos y emociones han sido considerados desde muy diversos puntos de vista. Así en la Época Clásica la razón era la característica esencial de la persona y la afectividad se asimilaba al caos.
    La afectividad es un conjunto de emociones, estados de ánimo, sentimientos que están presentes en los actos humanos a los que dan vida y color incidiendo en el pensamiento, la conducta, la forma de relacionarnos, de disfrutar, de sufrir, sentir, amar, odiar e interaccionar con el medio físico que nos rodea, pues este no afronta las siuaciones de forma neutral.
    La afectividad por tanto confiere una sensación subjetiva de cada momento y contribuye a orientar la conducta hacia determinados objetivos influyendo en toda su personalidad.
    María José López García 1ºA

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  11. El caso de Phineas Gage, según la medicina, ha sido milagroso. A pesar de sufrir tal herida, pudo continuar hablando y ser una persona más o menos normal. Y decimos más o menos porque aunque no le afectó en su capacidad racional, sí que lo hizo en la afectiva. Se comportaba de manera extraña y maleducada. Como dijo en el principio, la razón no lo es todo, también cuenta la parte de nuestros sentimientos, y si se nos suprime alguna, todo empieza a ir mal, ya sea la razón o la afectividad. Por eso necesitamos ambas partes, una para reflexionar y otra para complacernos, y si sabemos combinarlas de buena manera, podremos tener un vida plena, al contrario que Phineas.
    Rocío Quiñones y Selena Romero

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  12. Esta es una de las interesantísimas anécdotas que guarda la historia del mundo. Phineas Gage sufrió un gravísimo daño en su cerebro ya que perdió su afectividad, dejó de sentir si algo le proporcionaba placer o dolor, y sobrevivió sin ver el mundo de una manera subjetiva.
    Creo que este hombre es un ejemplo de que se puede vivir únicamente utilizando la razón para tomar cualquier decisión, ya que él no sabía si le gustaba o no, sino solo lo analizaba utilizando la razón y legaba a una conclusión. Esta pérdida de afectividad no impidió que continuara su vida, pero le privó de muchas sensaciones que merece la pena sentir.
    Creo que el problema que nos planteamos al leer este caso de Phineas Gage es si de verdad merece la pena vivir pudiendo solo hacer uso de la razón, sin subjetividad, sin opiniones personales y sin capacidad de dsitinguir lo placentero o lo doloroso. La razón siempre es necesaria ya que sino cada uno haríamos todo lo que más nos gusta y eso no puede ser así, ya que una persona que le gusta quemar cosas (pirómano) provocaría muchas catástrofes, por eso la razón es necesaria, la razón y el orden en la sociedad. Aunque, por otro lado, también la afectividad juega un papel muy importante para todas las personas, y, en mi opinión, es igual de necesaria que la razón, ya que todos merecemos vivir experiencias alegras, merecemos la felicidad, etc.
    En conclusión, creo que Phineas Gage llevó una vida razonable, pero seguro que habría preferido recuperar su capacidad afectiva si hubiera podido elegir antes del accidente.

    ALEJANDRO CASTILLA DE DIOS. 1º BACHILLERATO A.

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  13. El caso expuesto en el libro “El error Descartes” se refiere al caso Phineas Gage. Este hombre fue un trabajador del ferrocarril que vivió durante el siglo XIX. Debido a un accidente, una barra de hierro atravesó su cráneo, dejándolo increíblemente vivo y sin afectar, prácticamente, a sus capacidades cognitivas, llegó incluso a levantarse y a ir al médico por su propio pie. Lo que en principio fue un milagro médico sin efecto aparente, algo cambió, Gage ya no era el mismo. Tras el accidente y la recuperación física,Gage pasó a ser una persona irregular, con tono chulesco y siempre enfrentándose a los demás, muy impaciente y sin capacidad para dirimir entre lo que podría o no traerle problemas, así como también era incapaz de acabar cualquier cosa que planease. La razón puede ser explicada científicamente, la barra de hierro, además de privarlo de la visión en su ojo derecho, daño también el lóbulo frontal de esta misma región. El lóbulo frontal se encarga la motivación y la conducta de un individuo humano, esta estructura nos permite diferenciar lo que está bien de lo que está mal. El daño a esta parte del cerebro explica todos los síntomas que exhibía Gage tras el accidente.
    Tras este asombroso caso real podemos vislumbrar que la mayor parte de los cambios graves y repentinos en la personalidad de las personas son debidos a cualquier forma de afectación cerebral. En contraposición a esto, muchas otras cosas como el amor o la amistad, definidos como los sentimientos más fuertes, son difícilmente explicables a través de la neurofisiología. Todo esto plantea una pregunta: ¿Se puede realmente asociar todo lo que sentimos a un proceso químico en una masa de no más de 2 kg de peso? Probablemente no, ya que definir lo que realmente nos hace humanos, lo que hace que seamos diferentes a los animales, nos convertiría en no más que seres robóticos y sin capacidad de procesar algo diferente a datos.


    Celia Rodríguez y Fran Sivianes 1ºBach A

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  14. Esta historia demuestra que la zona frontal, la más evolucionada de nuestro cerebro humano, no es crítica para nuestra supervivencia ni para las facultades intelectuales básicas, pero sí lo es para la convivencia en sociedad.

    Phineas Gage perdió sus competencias emocionales y con ello, su capacidad para decidir sobre su futuro de forma coherente y su capacidad de relacionarse con su entorno. Nuestras emociones pueden contribuir al éxito de nuestro futuro, sí, pero no de forma instintiva, sino con inteligencia, con inteligencia emocional.
    Las emociones son en realidad, aliadas de la razón, sobre todo al hablar de futuro y por tanto de anticipación, intuición, visión estratégica e innovación.

    Por otro lado, pienso que la personalidad va cambiando a medida que maduramos, vivimos y conocemos nuevas realidades y a la vez estas están relacionadas con las emociones, ya que las emociones de cada momento hacen que actúes de una manera u otra, adquiriendo nuevos valores que añadimos a nuestra personalidad y forma de pensar.

    A modo de conclusión, pienso que es una historia que nos ayuda a entender la importancia de las emociones y a su vez nos muestra un caso verdadero muy sorprendente.

    Rosa Alonso 1º A Bachillerato

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  15. Phineas Gage trabajaba de capataz de la construcción para el Ferrocarril Rutland & Burlington en Nueva Inglaterra. El 13 de septiembre de 1848, a la edad de veinticinco años, sufrió un terrible accidente laboral mientras preparaba una carga explosiva para abrir camino en la roca dura. El hecho aconteció, según relato de los testigos a los periodistas que siguieron el suceso, por unos segundos de distracción al momento de apisonar la pólvora con su barra de hierro de cinco kilos y medio y un metro con cinco centímetros de longitud. Unas chipas provocadas por el roce del barreno de hierro que manipulaba Gage con las piedras del agujero detonó la carga, explotando de lleno en la cara del desafortunado capataz:

    -El hierro ha penetrado por la mejilla izquierda de Gage, perfora la base del cráneo, atraviesa la parte frontal del mismo y sale a gran velocidad a través de la parte superior de la cabeza. La barra aterriza a más de treinta metros de distancia cubierta de sangre y sesos.

    Phineas «sobrevivió» del accidente y su recuperación física fue asombrosa —según el relato de su médico personal, el doctor John Harlow—, aunque con el paso del tiempo comenzaron a manifestarse alteraciones importantes en su conducta. Se tornará un ser asocial y agresivo, un problema para la sociedad. Sin trabajo y abandonado por todos, muere a la edad de treinta y ocho años.

    Desde nuestro punto de vista, esta prueba científica verdaderamente es un milagro, y no teniamos entendido que tal lesión alterara diversos aspectos como la personalidad, la emoción o la interacción social. Como hemos comprobado, en la «teoría del marcador somático» sugiere que existe una relación entre los lóbulos frontales, la emoción y la toma de decisiones. Así mismo podemos considerar este caso como histórico por creer que fue el comienzo del estudio de la base biológica del comportamiento.

    A su vez, llegamos a la conclusión de que el caso de Gage también es un pilar básico en el concepto de funciones ejecutivas. Estas funciones son aquellas que nos permiten dirigir nuestra conducta hacia un fin e incluyen la capacidad para planificar, llevar a cabo y corregir nuestra propia conducta.
    Ana Perez y Natalia Vaquerizo

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  16. David Jesús Árbol Guerrero Nº2 - 1ºA Bachillerato

    Desde que el hombre es hombre ha intentado hallar una explicación lógica y científica al mundo que le rodea por su naturaleza misma; su curiosidad por conocer. A pesar de los innumerables avances tecnológicos descubiertos, los múltiples aspectos de la compleja mente humana siguen siendo un misterio. Unos intentan, por ejemplo, encontrar una reflexión material, racional y objetiva de los sentimientos y emociones por medio del estudio de reacciones químicas. Otros, quizás debido a tener la mente más abierta, o todo lo contrario, opinan que debe existir algo más: el amor y el afecto no puede tener una base tan fría.

    En el caso de Phineas Gage, este perdió su capacidad de empatía debido a pérdida de un fragmento de su cerebro. Su afecto se vio mermado junto con su capacidad de razonar en este ámbito. Es cierto que parte del encéfalo está dedicado a los sentimientos, pero según las vivencias; el pasado de cada uno de nosotros y nuestra memoria, que es lo que nos hace únicos; labramos nuestra personalidad pues somos dueños de nuestro cuerpo, y no al contrario.

    En conclusión existen diversos factores ambientales y químicos, objetivos, y otros más subjetivos que dependen de nuestro criterio y personalidad no impuesta; forjada. Las emociones humanas son en ocasiones confusas y esto complica la tarea de su estudio, además de su directa relación con el frágil sistema nervioso central.

    Realmente nuestras vidas serían mucho más sencillas si fuésemos seres sin emociones ni sentimientos pues la lógica nos basta para el avance incluso más eficaz de la tecnología y, por lo tanto, de nuestro bienestar. En un mundo como el que conocemos, la convivencia con individuos felices, desgraciados, románticos… no tendría sentido si nos basamos en la lógica pues necesitamos trabajar en equipo para progresar y, al carecer de empatía, no es posible esto último y la labor no sería provechosa. Si la lógica fuera la principal característica del ser humano nos comportaríamos todos como meros algoritmos; máquinas exactamente iguales.

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  17. Phineas Gage fue un obrero de ferrocarriles, quien debido a un accidente sufrió daños severos en el cerebro, específicamente en parte del lóbulo frontal.
    Gage dirigía un grupo de trabajo que estaba volando rocas para la construcción de la vía de ferrocarril, para ello preparaba las detonaciones perforando un agujero en la roca, añadiendo explosivos.
    Gage estaba realizando estas tareas cuando de repente se creó una chispa al contacto entre el hierro y la roca que provocaría la explosión de la pólvora, lanzando la barra fuera del agujero,la cual atravesó el cráneo de Gage.
    Se consideró un milagro medico debido a que sorprendentemente Gage no solo sobrevivió al accidente, sino que se mantuvo consciente en todo momento.
    Desde el punto de vista neurocientífico fue un gran descubrimiento porque al ocurrir el accidente su personalidad cambio, esto demostró que el lóbulo frontal era el encargado de procesos relacionados con las emociones y la personalidad , en general. ya que antes no se sabia la función de este.

    Antonio José Moya Campos. 1Bach A.

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  18. Álvaro Bernal Caunedo 1Bach A.

    Phineas Gage trabajaba de capataz de la construcción para el Ferrocarril Rutland & Burlington en Nueva Inglaterra. El 13 de septiembre de 1848, a la edad de veinticinco años, sufrió un terrible accidente laboral mientras preparaba una carga explosiva para abrir camino en la roca dura. Phineas Gage perdió sus competencias emocionales y con ello, su capacidad para decidir sobre su futuro de forma coherente y su capacidad de relacionarse con su entorno.Tras este asombroso caso real podemos vislumbrar que la mayor parte de los cambios graves y repentinos en la personalidad de las personas son debidos a cualquier forma de afectación cerebral.Sin embargo, los sentimientos siempre jugarán un papel importante.En todas los ámbitos de la vida son necesarios. La empatía, el respeto, el compañerismo. Nadie, por muchos conocimientos racionales que posea, podrá mantener una relación armoniosa, pues no le aportará importancia a la cortesía, al trato.

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