Ideas y creencias


Conviene, pues, que dejemos este termino ideas para designar todo aquello que en nuestra vida aparece como resultado de nuestra ocupación intelectual. Pero las creencias se nos presentan con el carácter opuesto. No llegamos a ellas tras una faena de entendimiento, sino que operan ya en nuestro fondo cuando nos ponemos a pensar sobre algo. Por eso no solemos formularlas, sino que nos contentamos con aludir a ellas como solemos hacer con todo lo que nos es la realidad misma. (...) Toda nuestra conducta, incluso la intelectual, depende de cuál sea el sistema de nuestras creencias auténticas. En ellas "vivimos, nos movemos y somos”. Por lo mismo, no solemos tener conciencia expresa de ellas, no las pensamos, sino que actúan latentes, como implicaciones de cuanto expresamente hacemos o pensamos. ORTEGA Y GASSET, J.: Ideas y creencias. Madrid: Revista de Occidente, 1977, cap. I, pág. 18s.

No se puede vivir sin convicciones, sin interpretaciones del mundo. En “Ideas y creencias”, Ortega distingue dos tipos de convicciones o pensamientos: las ideas y las creencias. Llama ideas a los pensamientos que se nos ocurren acerca de la realidad, a las descripciones explícitas que podemos examinar y valorar; las sentimos como obras nuestras, como el resultado de nuestro pensar. Se incluyen en este grupo desde los pensamientos vulgares hasta las proposiciones más complejas de la ciencia.

Pero las convicciones a las que Ortega da más importancia son las creencias. No hay que limitar las creencias, como sin embargo se suele hacer, a la esfera de la religión: hay creencias religiosas, pero también científicas, filosóficas y relativas a la esfera de la vida cotidiana. A diferencia de las ideas, que son pensamientos explícitos, las creencias no siempre se formulan expresamente. No se quiere decir que nunca se pueda ser consciente de ellas; se quiere decir, simplemente, que operan desde el fondo de nuestra mente, que las damos por supuestas, que contamos con ellas. Son los supuestos básicos de nuestras argumentaciones y nuestra conducta.

Con esta tesis Ortega se enfrenta al intelectualismo: el intelectualismo tendía a considerar que los pensamientos conscientes son los que determinan nuestra vida; ahora Ortega señala que esto no es así, pues nuestro comportamiento depende de nuestras creencias y éstas apenas son objeto de nuestro pensamiento consciente. Cuando caminamos por la calle actuamos creyendo que el suelo es rígido, que podemos pasear sin que nos “hundamos” en él. No somos conscientes de este pensamiento, pero lo tenemos pues “contamos con él”. En las creencias “vivimos, nos movemos y somos”. No llegamos a ellas como consecuencia de la actividad intelectual, de la fuerza de la persuasión racional; se instalan en nuestra mente como se instalan en nuestra voluntad ciertas inclinaciones, ciertos usos, fundamentalmente por herencia cultural, por la presión de la tradición y de la circunstancia. Las creencias son las ideas que están en el ambiente, que pertenecen a la época o generación que nos ha tocado vivir. Las creencias no se pueden eliminar a partir de argumentos concretos, sólo se eliminan por otras creencias. Con nuestras creencias damos un sentido a la vida que nos toca vivir, a cada una de las cosas que experimentamos; ellas son el suelo en el que se asientan y del que parten todos nuestros afanes, todos nuestros proyectos: “las ideas se tienen y en las creencias se vive”.

Comentarios

  1. Es común asociar el campo de la creencia con la religión. Sin embargo, a pesar de ser cierto, las creencias existentes son muy diversas y todos los seres humanos (a pesar de que no exista la verdad absoluta, ya que no puedo comprobarlo) poseen creencias aunque estas se sitúen en el subconsciente.
    Lo mismo ocurre con las ideas, todos los días surgen miles, de las cuales un gran número son absurdas y carecen de utilidad. Sin embargo, a veces brotan ideas diferentes, que poseen un sentido que no habíamos pensado antes y es en estas, en realidad, en las que se basa el avance del planeta. Pues un gran descubrimiento surge por pensar lo que nadie supo pensar en el pasado.
    En mi opinión son dos conceptos muy interconectados. De la forma en que las ideas dependen de las creencias. Imaginemos que tenemos la idea de ir a comprar pan, porque desde la infancia convivimos con la creencia de que este es necesario y saludable. Sin embargo, si la creencia inculcada hubiese sido la contraria, esta idea no habría surgido, o bien lo habría hecho por la naturaleza curiosa del ser humano, pero sin duda alguna no sería por el cuidado de la salud del mismo.
    Así pues, el mundo de la creencia, la variedad que este presenta me parece fascinante. El subconsciente humano las posee y estas se van incrementando y cambiando, moldeando su forma y la forma de nuestras vidas. No obstante, es un arma de doble filo, pues cuando las creencias no son favorables a la humanidad, estas incitan a las malas ideas.
    A modo de conclusión, fomentar las creencias positivas sería aunque una idea utópica, algo clave para evitar los conflictos tanto a pequeña como a escala mundial. Pues la creencia es un manantial, del que podemos decidir que brota.
    CLARA VALIDIEZ VÁZQUEZ, 1A

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  2. En la cita perteneciente a la obra "Ideas y creencias" del autor Ortega y Gasset aparecen los términos idea y creencia, de las cuales podemos encontrar una conexión. Las ideas dependen de las creencias, pues pensamos y actuamos en función de esta última.

    Las ideas surgen como consecuencia de nuestro pensamiento, el cual puede abarcar de lo más sencillo a lo más complejo. Un ejemplo de idea que surge a partir de una creencia sería: "Todos somos hermanos de un mismo padre, que es Dios" .

    Como conclusión, podemos decir que las creencias dependen de la cultura y del momento histórico, y como consecuencia de ello, las ideas pueden variar a lo largo del tiempo.



    María Villarreal Palomo

    1ºA Bachillerato.

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  3. David Jesús Árbol Guerrero Nº2 - 1ºA Bachillerato

    Los pensamientos, resultado de la ocupación intelectual o ideas deben tener una base que procede de la propia naturaleza humana. La genética, provoca un determinado comportamiento común o serie de pensamientos iniciales no influidos por la sociedad que luego es moldeada por esta según el lugar y época en que vivimos. Sin estas creencias insuficientemente objetivas seríamos incapaces de elaborar las ideas que, mediante la reflexión y análisis, rigen el mecanismo del mundo. Estos han sido generados y elaborados a lo largo de la historia y siguen en proceso de cambio.

    Esta subjetividad es, sin embargo, el fruto de infinidad de desgracias en dicho mecanismo ya que tal y como estamos programados y moldeados por las creencias, podemos ser capaces de modificarlas por medio de la experiencia sin importar que influya negativamente a la sociedad. Esto ocurre ya que se utilizan inconscientemente para la supervivencia del individuo como cualquier animal que huye del peligro por instinto.

    Un ejemplo actual que está repercutiendo es la nueva predisposición al rechazo de cualquier musulmán como resultado de los atentados terroristas islámicos. Estamos observando cómo la derecha más radical está emergiendo con mucha popularidad en países democráticos y proponen políticas proteccionistas y xenófobas contra los refugiados. El miedo y estas creencias insuficientemente objetivas no dejan ver más allá. Si estas creencias se examinasen con lógica, se atendería al mayor número de refugiados posible de Siria sin que esto supusiera un impacto en la economía y sociedad occidental irreversible; siempre con seguridad. De esta forma se salvarían millones de vidas más de las que muchos temen que se perderían si esto produjese una facilitación del tráfico de armas para atentados.

    Las creencias son capaces de dirigirnos hacia los mayores logros jamás imaginados como la invención de la penicilina, la escritura, inmensos rascacielos… si estos los trabajamos hasta llevarlos al terreno de las ideas; aunque por el contrario puede llevarnos a la fabricación de la bomba atómica, armas biológicas o el ejemplo antes mencionado.

    En definitiva, no somos seres totalmente lógicos, aunque nos fundamentemos en esta. Para bien o para mal somos incapaces de desechar cualquier elemento subjetivo innecesario en la acción que vamos a tratar. No obstante, para ello trabajamos todos y cada uno de nosotros la filosofía y el razonamiento.

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  4. Las creencias es el sentimiento, lo mas profundo lo tiene uno dentro no lo cuestiona no lo explica no lo discute ...es nuestra verdad . Es personal , son las bases de nuestro comportamiento nuestra manera de vivir nuestros valores . Para cada persona sus creencias son las verdaderas y esperamos que los demás las compartan o no. A través de ellas vemos nuestro modelo de vida ya sea en el plano religioso político o personal.
    Nos las inculcan las personas con las que convivimos ,nuestras familias ,amigos y el lugar donde vivimos que también influye.
    Es nuestra verdad sin explicación nuestros pilares ….
    Las ideas que para mi van unidas a nuestra forma de vivir , pero una idea es algo imaginario por lo tanto tu puedes tener una idea de algo de alguien y discutirla , modificarla y cambiarla así que no influye tanto en nuestra vida,es algo mas secundario .

    ANTONIO JOSE MOYA CAMPOS 1º BACH A

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