Usos y criterios de verdad

Alegoría de La Verdad, tela de Jules Joseph Lefebvre
Usos del término “verdad”
  • Como “descubrimiento” o “desvelamiento” en el sentido griego (alétheia). Encontrar lo oculto tras las apariencias. En este sentido, “verdad” se opone a “irreal” o “imaginario”. ("Me he propuesto descubrir la verdad sobre lo que hizo mi novia")
  • Como “autenticidad” ("Este equipo de running es un verdadero “Nike”, "Patricia es una amiga verdadera"). Este es el sentido que tiene para los hebreos el término “emunah” (confianza). Así, decimos que hay amores verdaderos y falsos.
  • Como “adecuación” o “correspondencia” entre lo que se dice o se piensa y los hechos, en el sentido que tenía para los latinos el término “adaequatio”. (Tu casa está ardiendo)

Criterios de verdad

¿Cómo podemos distinguir lo verdadero de lo falso? Los criterios de verdad son las reglas que nos permiten diferenciar ambas cosas.

En primer lugar, en función del significado de los términos o ideas. Por ejemplo, es falso decir “Luis, que es un soltero, está casado”,  o “Este triángulo tiene cuatro lados”. Implican contradicción, incoherencia, que son contrarias a la verdad. Esto no tiene que ver con la  realidad sino con la lógica. Hay enunciados analíticos que son necesariamente verdaderos, al margen de la experiencia: “El todo es mayor que las partes”. El predicado no puede ser contrario al significado implicado en el sujeto (“Este ginecólogo es muy bueno con los dolores de espalda”). He aquí el criterio de coherencia, que apela a la necesidad de que nuestras proposiciones o teorías “encajen” unas con otras.

En segundo lugar, los enunciados son verdaderos o no en función de los hechos, de su adecuación a ellos. Los enunciados sintéticos, que así se llaman, no son necesariamente verdaderos ("Pedro mide más de 1,90 m"). Pueden ser verdaderos o falsos, dependiendo de su concordancia con la realidad. Este es el criterio de correspondencia. La verdad se entiende como una relación de adecuación o correspondencia entre lo que un sujeto piensa o dice y el objeto.
Falso es, en efecto, decir que lo que es, no es, y que lo que no es, es; verdadero, que lo que es, es, y lo que no es, no es.
Aristóteles, Metafísica, IV, 7, 1011b 25
Wittgenstein igualmente afirmaba que un enunciado es verdadero cuando es representación de un hecho realmente existente.

Ahora bien, en el mundo real, no siempre es tan fácil establecer la diferencia entre verdad y falsedad. Por eso Aristóteles habla también de los intermedios entre los contradictorios, como entre lo blanco y lo negro es lo gris. De cualquier modo, todo lo que se razona o piensa, la razón o el pensamiento lo afirman o lo niegan con verdad o falsedad, según cómo se una con lo que es y lo que no es.

Por otra parte, dice el gran sabio griego, que los enunciados de carácter unilateral y referidos a todas las cosas no pueden tener vigencia, como los que dicen que “nada es verdadero” e igualmente los que dicen que “todo es verdadero”. Se refiere al relativismo y al escepticismo absolutos,

¿sabrías razonar por qué?

En tercer lugar, tenemos el criterio pragmático. Aun admitiendo que lo verdadero sea lo adecuado con la realidad, dice William James, hay que aclarar qué se entiende por “adecuación” y por “realidad”. Para James, la “adecuación” de una idea tiene que ver con sus consecuencias prácticas. Una idea es verdadera si es útil, si nos permite resolver ciertos problemas prácticos satisfactoriamente. ("La idea de Ariadna sobre cómo encontrar la salida del laberinto fue la verdadera")

En cuarto lugar, tenemos el criterio consensual. Un enunciado es verdadero si se acepta como válido intersubjetivamente, como ocurre en las comunidades de científicos o expertos. Este criterio hace referencia a la importancia del diálogo y del sólido acuerdo que pueda surgir a partir de él. Toda verdad está abierta al cuestionamiento, es falible y falsable, por eso es esencial el consenso que surge después de un cuestionamiento común y dialogado. ("Plutón ya no es un planeta").

Claro que la verdad, en este caso, no radica tanto en haber sido consensuada, como en el hecho de que se ha consensuado sobre la base de su coherencia, adecuación o, incluso, utilidad.

¿Por qué crees que los pintores representan la verdad con la figura de una mujer desnuda? ¿Hay algún otro elemento en estas representaciones que creas también significativo?

Comentarios

  1. EL SIGNIFICADO DEL ARTE
    La búsqueda de los significados y de las diversas obras ha abarcado un conflicto durante toda nuestra existencia desde niveles interpersonales a globales desembocando en guerras religiosas, usos manipulativos, impulsadores de ideologías entre otros. La premisa tácita de cualquier intento de mediación en el arte es que la obra artística puede ser explicada y que el objeto de observación puede ser traducido a palabras. Pero ¿No consiste el arte en expresar cosas que sólo el autor puede expresar? Al crítico se le atribuye la tarea de interpretar la idea de la obra de arte y el letrado se queda perplejo frente a las obras esperando a que los expertos en estas se los explique.

    Aquí debemos diferenciar entre meditar sobre una obra o interpretarla. Interpretar consiste en elaborar hipótesis, o al menos proponer una lectura respecto de la cual el intérprete en general es consciente de que no es la única posible, de que frente a ella hay otras alternativas, aunque no todas sean igualmente apropiadas resultando ser algo inconcluso. En cambio, no sucede necesariamente lo mismo con la mediación en el arte. Nada me impide mencionar los datos incontrovertibles de una obra de arte. Es más, toda interpretación aceptable debería estar hasta cierto punto basada en ellos, o, por lo menos, debería evitar contradecirlos. Lo que no impide, por supuesto, que la frontera entre la mera especificación de datos y la interpretación no sea a menudo difícil de trazar. Así, aunque es posible en muchas ocasiones establecer con certeza en qué año fue creada una obra de arte, en otras la datación supone ya una interpretación.

    Muchos autores como David Lynch o Buñuel confiesan ser conscientes de esto, pero aun así, el surrealismo, dadaísmo, cubismo, entre otros géneros que abogan por lo abstracto acercándose a un contenido más personal, se basan en aspectos universales o adecuados para su contexto de modo que el receptor de la obra pueda interpretarlo acertadamente ,es decir, si pinto una paloma simbolizará la paz, si quemo una bandera se considerará que atento contra la nación, si alzo la mano de cierta postura se considerará una apología al nazismo. Estas acciones pueden tener consecuencias legales.

    ¿Cómo sabemos que simboliza la obra realmente? Podemos decir que hay una serie de técnicas y puntos en los que basarse como las formas, las líneas, la textura, el color, la luz, la ubicación, ect. Una interpretación necesita ser razonada. También debe ser coherente, lo cual implica, entre otras cosas, que sea compatible con los datos generalmente aceptados. Ello no excluye, naturalmente, que tesis mutuamente contradictorias puedan ser sometidas a debate pero para diferenciar las meras coincidencias y las concomitancias condicionadas por las tradiciones culturales de las adquisiciones concretas de formas y motivos, la mención de las fuentes de inspiración en la historia del arte se basa o bien en informaciones que el propio artista da al respecto, o bien en la constatación de adaptaciones ocultadas o, asimismo, en la suposición de asimilaciones inconscientes.

    Una mujer desnuda puede simbolizar la verdad porque es algo seductor, que se oculta ante las miradas con prendas de oscuras mentiras que solo ella puede iluminar en un mundo inundado por las tinieblas que dichas prendas han creado, excitando a los hombres a desnudarla para, placenteramente, maravillarse con su perfección eternamente joven y elevarlos al olimpo de la sabiduría.

    ALVARO PASTOR GARCÍA 1BACH C

    ResponderEliminar

Publicar un comentario